Salud mental

«El sano juicio» se define como «salud mental». Ningún alcohólico que analice fríamente su comportamiento destructivo […] puede atribuirse a si mismo la «salud mental» (Doce pasos y doce tradiciones, p. 31).

Descubrí una conexión entre mi comportamiento juvenil en la playa y mi adicción sexual. A pesar de que me quemaba, sufría picaduras de medusas, estaba a punto de ahogarme con las corrientes y juraba que no volvería a hacerlo, lo repetía una y otra vez.

La cordura llegó cuando encontré SA y empecé a trabajar los pasos. Me di cuenta de que los años consumidos por mi adicción activa estaban cargados de peligros mucho mayores que los rayos del sol o el veneno de las medusas. Al principio, me mantuve sobrio por miedo a estos peligros, pero poco a poco SA me enseñó a practicar una sobriedad positiva. Mi mente y mi corazón cambiaron y, con la ayuda de mi Poder Superior y la fraternidad de SA, el sentido común y la sensatez sustituyeron a mis actitudes y comportamientos enfermos. Hoy puedo elegir: Dios o la lujuria, cordura o locura, pensamiento sano o enfermo, comportamiento constructivo o destructivo. En realidad, estas opciones incluyen la verdadera elección: la vida o la muerte. Cuando trabajo el programa, la elección es clara. Gracias a Dios, SA me ha permitido ver la diferencia. ¡Elijo la vida!

Gracias por guiarme en el camino de la recuperación. Mantenme a tu lado.