Evaluación del día

La vida cotidiana es el lugar en el que ponemos a prueba este programa (SA, p. 133).

Hacer mi inventario del décimo paso por la noche se ha convertido en un momento importante de cada jornada. Aquí reviso los acontecimientos y encuentros para ver si actué como debía para mantenerme sobrio y en recuperación.

Siguiendo las indicaciones de Doce pasos y doce tradiciones, identifico los momentos en los que me sentí perturbado y me pregunto por qué me sentí así. ¿En qué me equivoqué? ¿Cómo puedo corregirlo para no repetir el error? ¿Debo hacer enmiendas?

También compruebo si he respetado mis límites. Para mí, esto significa no ir a ciertos lugares, no ver la televisión, no visitar ciertas páginas web y no intentar controlar todas las situaciones. Además, hago un inventario de cómo he afrontado las tentaciones de fantasear con personas que he visto o de recordar pensamientos lujuriosos.

También es importante fijarme en lo que he hecho bien hoy, como por ejemplo actuar de la manera en que mi Poder Superior y el programa de SA quieren que lo haga. Si me fijo solo en lo negativo de mis acciones y pensamientos, obtengo una visión distorsionada del día.

Trabajar este paso no requiere tanto tiempo como puede parecer. Por lo general, dedico unos diez minutos a escribir a menos que tenga que prestar una atención más detallada a algo. En ese caso, dedico con gusto el tiempo necesario para aclarar mis ideas. Mi inventario personal diario es una parte importante de mi programa de recuperación. La libertad y la alegría de vivir en recuperación hacen que merezca la pena dedicar el tiempo necesario a este paso.

Agradezco a mi Poder Superior las herramientas del programa.