Encontramos descanso en aquellos a quienes amamos, y proporcionamos un lugar de descanso en nosotros mismos para quienes nos aman.
-St. Bernard de Cairvaux

¡Qué maravilloso es sentir que pertenecemos! Esta es la gratitud que se presenta cuando, gradualmente miramos fuera de nosotros y nos conectamos con otras personas. A medida que nos libramos del aislamiento de la adicción al sexo y abandonamos actitudes contraproducentes como el temor y el resentimiento, encontramos una nueva capacidad para salir al mundo.

Podemos ir a trabajar y sentir que somos parte de un grupo. Podemos entrar a un restaurante y saber que pertenecemos allí y no sentir que todos nos está mirando. Podemos asistir a una reunión y experimentar el maravilloso sentido de la comunidad que sólo proviene de estar con otros adictos al sexo en recuperación. Podemos hacer trabajo voluntario, unirnos a una iglesia, o salir con un grupo de amigos. Y en todas estas actividades, descubrimos que no solo conocemos a los demás, sino que también les permitimos que nos conozcan a nosotros. Creer que pertenecemos es un regalo que pro viene de nuestra capacidad de ser nosotros mismos, sin importar las circunstancias.

Creo que pertenezco. No importa dónde esté, o lo que esté haciendo, tengo algo que aportar.

SK