Evaluando El Día

La vida diaria es el escenario en el que este programa encuentra su verdadero espíritu a prueba  (SA 131).

Tomar mi inventario del Paso Diez por la noche se ha convertido en un momento importante de mi día. Aquí chequeo los eventos y encuentros del día para ver si actué de la manera que debería para mantenerme sobrio y en recuperación.  

Siguiendo la dirección descrita en el Doce y Doce, identifico esos momentos en los que me sentí perturbado y me pregunto por qué me sentí de esa manera. ¿Dónde me equivoqué? ¿Cómo puedo corregirlo para no repetir el error? ¿Debo hacer las reparaciones?

También chequeo si he mantenido mis límites. Para mí, esto significa no ir a ciertos lugares; no mirar televisión, no ir a ciertos sitios en Internet; y no tratar de controlar cada situación. Además, hago un inventario de cómo lidié con las tentaciones de fantasear con personas que vi o recordar pensamientos lujuriosos.  

También es importante chequear lo que hice bien, como actuar de la manera en que mi Poder Superior y el Programa SA quieren que lo haga. Si miro solo los aspectos negativos en mis acciones y pensamientos, obtengo una visión distorsionada de mi día.

Trabajar este paso no toma tanto tiempo como puede parecer. Por lo general, dedico unos diez minutos escribiendo a menos que deba prestarle una atención más detallada. En ese caso, dedico voluntariamente el tiempo necesario para aclarar mis pensamientos. Mi inventario personal diario es una parte importante de mi programa de recuperación. La libertad y la alegría de vivir en recuperación hacen que el tiempo que toma trabajar este paso valga la pena.

Agradezco a mi Poder Superior por las herramientas del Programa.