Empezar por «los dientes

Un ejercicio que practico es el de tratar de hacer un inventario completo de mis bendiciones… (Como lo ve Bill, p. 51).

Antes de estar en recuperación, rara vez pensaba en el agradecimiento. A veces, las nubes de la lujuria se disipaban un poco y vislumbraba las innegables bendiciones de mi vida, sobre todo, mis hijos. Pero las nubes volvían cuando los sentimientos de vergüenza y desesperanza, junto con las exigencias de mi adicción, oscurecían esas bendiciones.

Estaba hundida en el victimismo cuando llegué a SA. Una compañera me sugirió que hiciera una lista de agradecimientos. Le respondí con mala cara que no tenía nada por lo que estar agradecida. Sin embargo, ella no consintió esa respuesta y me dijo: «Bueno, empieza por los dientes». Así lo hice, y poco a poco aprendía sentir gratitud. Desde entonces, cada vez que pienso en mis problemas, empiezo a estar agradecida por mis dientes. A partir de ahí, la lista puede ser interminable.

Hoy sé que soy una persona bendecida y afortunada. Estoy agradecida de vivir en la solución de los doce pasos y experimentar el amor y el aliento de mis compañeras y compañeros de SA. Mi vida es mejor que nunca. Estoy agradecida por todas las bendiciones que Dios me ha dado.

Si hoy necesitas empezar una lista de agradecimientos, ¿cuál sería el primero?

Poder Superior, ayúdame a ser consciente de mis bendiciones.